E-Recursos

¿En qué consiste la Innovación Disruptiva?

User Rating: 5 / 5

Star ActiveStar ActiveStar ActiveStar ActiveStar Active
 

En los últimos años la palabra innovación está en furor, en el “boca a boca” de todas las disciplinas profesionales y se ha convertido para muchos en una moda, pero en realidad es un bien necesario por el hecho de “innovar o morir”.

Entonces, innovar es lo que quieren, pero ¿conocen el significado de la innovación?, ¿sabrán qué acciones son las correctas para innovar? o sencillamente, ¿creen que pueden innovar desde un escritorio de oficina? Otros comentan que la innovación es algo nuevo, entonces se dirigen a buscarlo, lo encuentran, invierten y lo lanzan al mercado, pero al poco tiempo no entienden porque fracasaron; y es entonces cuando hablan que la innovación es una tarea difícil, y de hecho lo es, pero la resistencia al cambio los lleva a seguir ejecutando su “business core” con un modelo de negocios antiguo y obsoleto, en el que conocen todos sus espacios, hasta con los ojos cerrados y por el que se hacen llamar “una empresa innovadora”, debido a que manejan entre sus políticas y procedimientos la famosa “Mejora Continua”.

La innovación consiste en una idea creativa que parte de los “insights” del usuario, que genera un valor diferencial, es útil, cubre una necesidad no revelada y soluciona un problema, que tiene un mercado potencial y es aceptada y pagada por el mismo. Si esto se cumple, la innovación es la clave del crecimiento exponencial y éxito del negocio. 

En este sentido, la innovación puede ser incremental o disruptiva. La primera se trata de pequeñas mejoras en el proceso, producto o servicio, va muy de la mano con la mejora continua, pero su crecimiento es lento, comúnmente ocurre en los negocios tradicionales en estado de madurez, pero si la competencia innova disruptivamente, cambiando el paradigma, este tipo de empresas entran en la etapa de declive. ¿Cómo podemos evitar que esto ocurra?. Charles A.O´Reilly III y Michael L. Tushman, 2004, en su artículo “La organización ambidiestra”, hacen la siguiente analogía: “JANO, el Dios Romano, tenía dos partes de ojos: un par miraban hacia atrás y el otro hacia adelante”. Los autores la comparan con la estrategia que deberían tener los directores de empresas, mirar constantemente hacia atrás, enfocándose en la mejora de los procesos y productos por los cuales nació la corporación, y al mismo tiempo mantener la “mira” hacia adelante, listos, con el dedo en el “gatillo”, poniendo en marcha la innovación disruptiva. Se trata de explorar nuevas oportunidades mientras se explotan las capacidades existentes; concepto que describe a una organización ambidiestra, donde “las empresas establecidas pueden desarrollar innovaciones radicales sin desproteger sus negocios tradicionales”.(Charles A.O´Reilly III y Michael L. Tushman, 2004). 

Ahora bien, ¿en qué consiste la innovación disruptiva?, concepto relativamente nuevo, introducido por Profesor Clayton Christensen de Harvard Business School, en el libro “Theinnovators dilema” en el año 1997, se refiere a ideas de negocio de horizonte III (desconocidas por la organización), que nacen sobre “océanos azules” y se hacen innovación rompiendo esquemas que crean nuevos mercados sin competencia, convirtiendo a la empresa en un líder de valor con crecimiento exponencial. Sin embargo, no todo es color de rosa si olvidaste colocar “barrotes de acero” frente a la competencia. Cuidar las barreras de entrada de posibles imitadores es un punto clave a la hora de sacar una innovación disruptiva al mercado, así como no podemos olvidar que la innovación debe nacer desde la organización como una cultura que permitirá mantenerla en una posición de “líder inalcanzable”. Otro, aspecto muy importante cuando se quiere innovar disruptivamente es el “time to market”, la innovación tiene un límite de tiempo que después de transcurrido, se desvanece y ya no es innovación. Esto suele suceder en una empresa, donde la toma de decisiones es todo un proceso que tarda largos periodos de tiempo por la cantidad de eslabones jerárquicos, en la cual, no existe una cultura de la innovación en la organización, es decir, tienen la intención pero existe una desorganización de prioridades. 

Hoy en día podemos observar diferentes tipos de perfiles de personas que trabajan en empresas, por ejemplo los llamados “ladrillos”, refiriéndome a los directores o jefes “obstáculo”, que permanecen en su zona de confort y saliéndose del mismo su poder dictatorial perdería fuerza y sentido, en donde aferrados a la mejora continua son una barrera que frena la innovación. Por otro lado, se encuentran a los desorientados con un “pie adelante y otro atrás”, quienes quieren innovar pero les dan miedo las aguas desconocidas, también llamados “thinkers” que necesitan de los “doers”, los innovadores, la mayoría de ellos “Milenials”, personas de edades entre 20 a 35 años, emprendedores, visionarios y amantes del cambio. En este contexto, todas las personas en una organización son fichas claves y es en ellas, donde se encuentran las ideas disruptivas no reveladas, que parten de las necesidades del usuario, y que al encajar, crean un producto o servicio con valor diferencial que rompe conceptos y se transforma en innovación disruptiva. 

Todo comienza con una idea, pero es solo cuando crea un valor diferencial radical en el mercado y este la adopta es cuando se transforma en innovación disruptiva. Por lo tanto, piensa diferente, sé un innovador, rompe paradigmas, elimina modelos antiguos y obsoletos, conviértete en la “ficha redonda en medio de los huecos cuadrados”, abre los ojos, ve más allá, donde se observan cosas diferentes mientras el resto ve lo mismo. “Somos seres que evolucionamos y nos adaptamos a un entorno cambiante, pero solo aquellos capaces de lograrlo serán quienes prevalecerán”.

 

Andrea gomez

Por: Andrea Gómez Matamoros. 
Consultor en Innovación y Emprendimiento
CEO SOLOINNOVE

Suscribete

Artículos Recientes